© 2011-2019|¡Más Pimienta!

Un chiche: literatura infantil necesaria

Tacuarembó, 23 al 30 de octubre de 2015

La Otra Voz de Tacuarembó

Por Miguel Ángel Olivera Prietto

 

La tacuaremboense Susana Aliano Casales y el maragato Mauricio Marra Arnábal, escritora y dibujante respectivamente, obtuvieron el premio Bartolomé Hidalgo por su obra infatil “Chiche, mi ovejero” (Editorial Más Pimienta, Libros para saborear). Recordemos que días pasados publicamos nota a Circe Maia, premio Bartolomé Hidalgo en poesía.

 

Un chiche: literatura infantil necesaria

 

El libro, Chiche… es una obra maravillosa, una historia dura sobre un perro que muere y una niña que lo busca, siendo uno de los primeros contactos de la infancia con la vida real. Los dibujos son amenos, estupendos, y provocan que cualquier niño entienda esa dualidad existente entre la felicidad y el dolor, sustancias de la vida.


Le enviamos preguntas a Susana Aliano Casales, vía mail, algunas preguntas, para mostrar los éxitos de una tacuaremboense más que nos enaltece culturalmente.

 

En primer lugar, felicitaciones por el Bartolomé Hidalgo… ¿Qué sensación se siente?
Muchas gracias. Me siento muy contenta. Los reconocimientos siempre alientan. En este caso, además, es mi primer reconocimiento formal como escritora. Y lo vivo mucho desde ahí.

 

¿Por qué te has dedicado, fundamentalmente, a la literatura infantil?
Desde que era niña los libros han significado mucho para mí. Fueron un gran refugio, un remanso en el contexto en el que me tocó crecer. Por momentos, una especie de salvación. Creo que ahí está, en buena parte, la explicación de por qué me dedico a hacer libros para niños.

 

Excelentes dibujos… me encantó el trabajo de Mauricio Marra…
Mauricio es un artista plástico de San José. A mí me gusta mucho su obra en general y me parecía que podía ir con mis cuentos. Por eso un día comenzamos este camino, de manera un poco experimental al principio, pero enseguida hicimos contactos que fueron increíbles y que enriquecían al libro como un todo, como una obra única. Los libros-álbum tienen eso de particular: tanto el texto como la ilustración aportan a la historia, cuentan. La ilustración no es un mero reflejo del texto, sino que también plantea una visión de un artista. Y en ese sentido Mauricio es un maestro.

 

Chiche fue tacuaremboense y existió, ¿verdad?
Chiche existió y fue tacuaremboense, exactamente. Mi hermano Tabo le había puesto ese nombre, porque era un “juguete viviente”. Fue un perro increíble. Lo que viví con él me moviliza hasta el día de hoy y creo que es la razón inicial por la que no puedo imaginar la vida sin mis perros.

 

La pérdida de una mascota querida, el contacto con la idea de la muerte… ¿escribir sobre esto, para niños, es un poco dejar la hipocresía de lado?
Es una forma válida de verlo, sí. Hablar de cualquier tema de la vida real con los niños, así como están las cosas hoy, es salirse de la hipocresía. Es una pena que sea así, porque no encuentro nada más rico que la propia vida para poder compartir con los niños. En otras culturas ahí es donde está la mayor fuente de inspiración: en las historias reales y también en los ancianos. Aquí, lamentablemente, se desmerecen ambas cosas. La pérdida de Chiche me mostró la muerte por primera vez, pero también me acercó a la comprensión de la magnitud de la vida, por primera vez. Y tener acceso a esa vivencia fue trascendente para mí, muy a pesar de que los adultos de mi familia quisieron ocultarla para impedir mi sufrimiento, cosa que era verdaderamente imposible de lograr “porque no me importaba sufrir por Chiche, ¡con todo lo que lo quería!”, como dice el cuento. Si amo, necesito saber la verdad sobre ese ser amado. Tengo ese derecho, incluso siendo una niña.

 

Otro libro anterior, Regreso a casa, también plantea otro tema que roza profundamente a muchos niños: la violencia doméstica, la soledad del niño en una circunstancia tan complicada… Hablame un poquito sobre Regreso
Regreso a casa es un libro que quiero mucho. Un cuento que me llevó varios años escribir y procesar. La violencia familiar y la soledad han sido parte de mi vida. Siendo muy pequeña viví situaciones crueles que me han marcado para siempre. Ahí ha estado el germen de mi dolor, por supuesto, y también mi posibilidad de comprender el mundo y de comprenderme a mí misma. “No nos liberamos de una cosa evitándola, sino solamente atravésandola”, dice Cesare Pavese. Y Regreso a casa es una apuesta a ese camino. 

 

Trabajás sobre temas duros que sin dudas también viven los niños… ¿Son historias tuyas?
Sí, son historias que he vivido. Los niños viven esas historias. Los niños son violentados, son violados, son abusados mucho más de lo que los adultos quieren ver o aceptar. Y en Uruguay no lo visualiza quien no quiere, porque las historias de vida y las estadísticas son tremendas. 

 

¿Cuánto les llegan estas historias a los niños?
Las reacciones dependen mucho del contexto en el que se compartan las historias y del perfil de los niños. Con Regreso a casa, por ejemplo, algunos niños no han hecho el enlace con la violencia. Otros se han dado cuenta de que trata el tema, pero no lo toman como algo central; se han enfocado en el hecho de que la niña no quiere regresar a su casa, porque les pasa mucho eso por distintas razones y se sienten identificados. Otros niños sí han hecho el enlace con la violencia, sobre todo niños que han sido víctimas y reconocen el tema como propio. Con Chiche, mi ovejero me ha pasado lo mismo. Pero en ningún caso las historias se han vivido con dramatismo. Los niños tienen esa grandeza que los adultos han perdido por vivir en el mundo de los prejuicios: hablan las cosas como son, con naturalidad. 

 

¿Crees que los niños y jovencitos, deben intelectualizar temas tan sensibles? ¿Por qué?
Sí, lo creo. Básicamente porque me parece humano. Tener contacto con ciertas realidades, aunque no sean las que vivan, les da la posibilidad de comprender a otros niños que sí las viven. Pienso que los acerca a la humanidad. Algo básico, pero a veces poco practicado.

 

¿Algo más?
Tacuarembó, ese lugar que extraño todos los domingos. Estoy encantada de poder contarle a otros tacuaremboenses sobre mi trabajo. Muchísimas gracias por ofrecerme esa posibilidad, Miguel. Me encantaron las preguntas.

Etiquetas:

Compartir en Facebook
Compartir en Twitter
Please reload

Entradas destacadas

La ilustradora Guillermina Marino nos cuenta sobre el libro Yo, lector

August 14, 2018

1/4
Please reload

Entradas recientes
Please reload

Etiquetas
Please reload

Síguenos